domingo, 23 de septiembre de 2012

Así es


El amor puede estar en una noche,
en un amanecer, en una mirada.
En un abrazo, en una nariz que roza el cuello,
en una palabra, en una anécdota.

El amor puede estar en una mañana,

en el sexo salvaje, en un desayuno.
No importa como, pero está.
Es fugaz, va y viene todo el tiempo.

El amor está siempre entre nosotros.

Todavía esta en el aire
y se respira fuerte.

A veces tenemos tanto miedo a la soledad,

que peretendemos que un respiro
nos haga inmortales.
En vez de darnos cuenta
que lo importante es que estamos respirando.

Lo más importante es cuanto eso dure

y, que cuando nos cansemos de ese aire,
saber que vendrá otro,
porque el amor está siempre.

El amor es lo que nos mueve como personas,

si no estuviera no viviríamos.
Pero a veces, solo queremos que sea de tal y cual forma,
y, ahí, nos equivocamos nuevamente.

Yo estoy enamorado de la vida,

de las relaciones y de las personas.
De las mujeres, de conocer sus pro y sus contras.
De poder hacer el amor con la mirada
y poder disfrutar de la imaginación.
De poder tocar a varias,
poder compartir con algunas,
y poder sufrir con otras.

Así es amor,

así es el amor,
así es mí amor.


José Aufe.

jueves, 30 de agosto de 2012

En mi Interior


Surge desde la masmédula de mi cuerpo, como el corazón que es apretado semejante al boceto inservible de un escritor. Agazapado como el tigre que mira ansioso a su presa; siempre ahi, entre las venas rojas y los huesos de mi caparazón. El miedo.

La sensación de no volver a ver y no temo a la ceguera, de no tocar y no me refiero al dolor en la piel , de no oler, de no oír y tampoco expreso mis sentidos. Miedo, miedo a sentir una triste realidad que me acapara día a día, los minutos y segundos de mi vida. Miedo a decir adiós y que nunca regreses, y que nunca regresen. Mezcla de dolor y olvido, que no lo es, se asemeja; pero mis neuronas decodifican lo que sucede detrás del exterior de una imagen de aprendiz.

La exclusión, la idea de no pertenecer al origen que generó mi especie, lo social. Muero postrado de pie de solo imaginarlo, estar solo, no compartir, ser esa llave que todos algún día olvidan. Me consume la idea, ronda en mi cabeza, lo siento. Miedo a la soledad. Si, al extremo de chocar el filo de un cuchillo a mis muñecas para no sufrir tal tortuoso padecimiento. Me controlo. Sé que esta sensación no es normal, aunque muy certera en el fondo del raciocinio.

La soledad, enfermedad que muchos padecen pero al igual que yo no lo demuestran, la encierran, la atrapan, la contraen y la amordazan creando su miedo.
José Aufe.

sábado, 7 de abril de 2012

Como...(a Margarita)


Como explicar esa sensacion que uno siente cuando la vida se ve opacada por la inmensa oscuridad que poco apoco la sumerje, como describir el sentimiento que genera perder a un ser amado, como pensar en que el fin esta cerca cuando siempre fue tan lejano, como.

Como se hace para no contener ese dolor, que te llena el pecho y entrecorta la respiracion, cuando todo fue amor. Cuando las mañanas dejaron enseñanzas pozadas en la taza de un cafe a medio terminar.

Como no extrañar el abrigo de los brazos, que te refujian en aquella cama ajena en una noche de pesadillas. Como explicar el despertar de los fin de semanas cuando todo esta al servio del amor, cuando no hay limites y el silencio solo se escucha en la voz.

Como olvidar que los dias fueron felices, que no hubo cicatrices y que el viento no los borro cuando soplaron muy fuerte.

Como empezar de nuevo, cuando estubiste a mi lado, en las buenas y en las otras, en el llanto y silencio, siempre.

Como prepararce para ver la triste relidad que se asemeja a estos dias. Como borrar esas horas de mi mente.

Como volver a ser el de antes cuando todo esta por cambiar. Como, me pregunto...como.
José Aufe.

domingo, 1 de enero de 2012

Viaje


Lineas blancas me incitan,
a buscar un camino nuevo.
Aspiro el asfalto mojado
que alimenta una ruta fria.
Emprendo vuelo.

Viajo hacia mi interior,
partituras revueltas puntean mi realidad.
Sinfónica vacia aturduce la oscuridad
en la que estoy superfluo.

Convivo con lugubres noches
en sonrisas bobas de picardez.
Estupidez.

Pequeñas fauces con caras
cambian tejas invaluables.
Cubren ojos sucios, mientras.
Dientes revientan.

Cerca de estrellarme
con un fasaje de muerte,
solo, cuento.
Otra nube mas de algodon
que la sangre succiono.

Engendros me rozan,
figuras pragmaticas son.
Salidas de un revuelto resplandor
advertidas por la estela
de un tejido necroso.

Duermen tranquilos,
en campos de muertes.
Confiando sus farsas a los hambrientos.
Destruyendo un insierto de vida.

Despierto.
Dedos incrustados en mis pupilas.
Vuelvo del viaje
en la inmensidad de un asiento.
Oscuras sombras y acompañadas,
lineas blancas entrecortadas
en un espejo de sangre
que revienta mis venas.
José Aufe. 

lunes, 19 de septiembre de 2011

Amor verdadero


Si la eternidad es tan solo un momento,
quisiera tener varios de ellos para poder amarte.
Porque la eternidad no me alcanza
para demostrarte todo esto que siento.

Que me duele si te extraño;
que me lastima si te celo;
que me angustia si te desencuentro;
que me mata si te pierdo.

El amor verdadero duele.

Duele porque eres parte de mi alma
y si no regresas te llevas contigo la mitad;
la arrancas sin darte cuenta.

Porque yo soy el árbol que pierde sus hojas,
Tú eres la brisa de primavera,
la luz que entra por mi ventana,
el agua que me alimenta y da vida.

Porque solo yo sé el dolor que significa este amor.

Un dolor que me hace feliz.
Y no hablo de masoquismo.
Un dolor que me mantiene vivo.
Un dolor que me hace sentir como nunca,
que me lleva a lugares inimaginables.
Un dolor que no es más que un gran amor, puro amor.

Porque el amor verdadero duele, de verdad, duele

José Aufe.

domingo, 24 de julio de 2011

15 veces muero

Muero por saber...
si me esperarás una eternidad
o si ya te he perdido.

Muero por saber...
si me amarás tanto
como creo sentirlo.

Muero por saber...
si tu corazón late
como jamás has creido.

Muero por saber...
si te desvelas a kilometros de distancia
o si ya te has dormido.

Muero por saber...
si sueñas conmigo,
porque tú eres una constante.

Muero por saber...
si las entrañas se te anudan
cuando estoy con otra,
porque a mí me ha sucedido.

Muero por saber...
si serás mía cada día
o si te iras cuando el sol se haya ido.

Muero por saber...
si disfrutas tanto mi cuerpo,
como yo me excito contigo.

Muero por saber...
si tu lengua arde,
como la mía cuando penetra tus labios.

Muero por saber...
si tus manos son mías,
porque mis brazos estan vacíos.

Muero por saber...
si tu boca revienta cuando toca la mía,
porque mi piel ya se ha curtido.

Muero por saber...
si tus celos acorralan,
porque los míos construyen murallas.

Muero por saber...
si me regalarás cada sonrisa,
cada palabra, cada gesto,
cada abrazo, cada caricia,
cada orgasmo, cada mirada,
cada murmullo, cada enojo,
cada beso, cada roce,
cada mañana, cada café, cada
mediodía, cada tarde, cada noche,
cada susurro, cada chocolate,
cada aroma.

Muero por saber...
si me amarás una eternidad
o sólo un breve instante.
Y aunque sea un instante,
será una eternidad.

José Aufe.

sábado, 18 de junio de 2011

Perfume

Aroma a nostalgia,
encuentro y jazmines.

Respiro.

Dientes alineados.
Boca de fresa.
Ojos únicos.

Piernas largas.
Piel tersa.
Cabello suelto o
recogido.

Respiro otra vez.

Senos pequeños,
pezones tiernos.
Cintura provocativa.

Manos delicadas
etregadas al amor.
Al labor. Al arte.
Nuevamente al amor.

Respiro.

Torso desnudo.
Caricias.
Besos pendientes.
Pies frios.

Palabras entredormidas.
Risas a montones.
Broncas internas y
admiraciones.

Respiro otra vez.

Aroma en la ventana,
posado en un café,
en una tostada.

Aroma a libertad,
encuentro y amor.


José Aufe.