El amor puede estar en una noche,
en un amanecer, en una mirada.
En un abrazo, en una nariz que roza el cuello,
en una palabra, en una anécdota.
El amor puede estar en una mañana,
en el sexo salvaje, en un desayuno.
No importa como, pero está.
Es fugaz, va y viene todo el tiempo.
El amor está siempre entre nosotros.
Todavía esta en el aire
y se respira fuerte.
A veces tenemos tanto miedo a la soledad,
que peretendemos que un respiro
nos haga inmortales.
En vez de darnos cuenta
que lo importante es que estamos respirando.
Lo más importante es cuanto eso dure
y, que cuando nos cansemos de ese aire,
saber que vendrá otro,
porque el amor está siempre.
El amor es lo que nos mueve como personas,
si no estuviera no viviríamos.
Pero a veces, solo queremos que sea de tal y cual forma,
y, ahí, nos equivocamos nuevamente.
Yo estoy enamorado de la vida,
de las relaciones y de las personas.
De las mujeres, de conocer sus pro y sus contras.
De poder hacer el amor con la mirada
y poder disfrutar de la imaginación.
De poder tocar a varias,
poder compartir con algunas,
y poder sufrir con otras.
Así es amor,
así es el amor,
así es mí amor.
José Aufe.